martes, 18 de agosto de 2015
Señor del Mundo
Cada vez es mayor la concentración de poder económico, político y mediático en pocas manos. Esta tendencia puede conducirnos en un corto plazo de tiempo al gobierno mundial de un solo líder de características mesiánicas. En la historia podemos rastrear sin esfuerzo los muchos precedentes de la querencia por un dominio universal bajo la férula de un solo caudillo de la comunidad humana, valgan como ejemplos: Alejandro Magno, Octavio Augusto, Carlomagno, Napoleón, Hitler, Obama... El advenimiento de un Mr Felsenburgh, ese presidente planetario de la novela "Señor del Mundo" (recomendada recientemente por el papa Francisco), está muy cerca. Otra vez la ficción viéndose superada por la realidad. Este último emperador será encarnadura de la ideología dominante que persigue uniformar, con una clara vocación totalitaria y gracias a sutiles y eficaces métodos, todas las mentes y todos los corazones. TODOS han de ser intelectual y emocionalmente sometidos; todos deben opinar, pensar, sentir y consumir lo mismo. Se ha de conseguir así la ansiada metanoia, la auténtica transformación de los seres humanos, quedando dispuestos de este modo para ser gobernados por el mismo y único jefe: el Espíritu del Mundo hecho carne.
La venida de este superhombre se prepara con esmero. ¿Quién pondrá remedio a un mundo descarriado? ¿ Quién pondrá fin a los males de la Humanidad Sufriente? La respuesta que ha ido concretándose desde las primeras revoluciones es esta: el hombre, únicamente. Es el giro copernicano de la redención. Ya no hay Dios en el horizonte. Más allá sólo queda una esperanza terrena, la "religión de la humanidad", la fe en lo humano.
Ese Señor del Mundo es quien está por venir. Su reino está cerca. Convertíos y creed en él. Seréis como dioses.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario